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Prevención de infecciones a través de la microbiota: caso clínico

Las infecciones respiratorias recurrentes —como cuadros gripales frecuentes—

representan una de las principales causas de consulta médica, ausentismo laboral y uso repetido de antibióticos. En los últimos años, la microbiota intestinal ha emergido como un actor relevante en la regulación de la respuesta inmune, abriendo la puerta a estrategias preventivas más personalizadas.


Contexto del caso


Paciente adulto con antecedentes de infecciones respiratorias altas recurrentes, presentando entre 5 y 7 episodios al año, principalmente cuadros gripales de alta frecuencia. No se identificaron alteraciones inmunológicas primarias ni comorbilidades mayores. El manejo previo se había centrado en tratamiento sintomático y, en algunos episodios, antibióticos.


Ante la recurrencia, se decidió adoptar una estrategia preventiva basada en el estado de la microbiota intestinal, considerando su rol modulador del sistema inmune.


Intervención basada en microbiota


La estrategia incluyó:


• Evaluación del contexto intestinal (dieta, antecedentes de antibióticos, síntomas gastrointestinales).

• Intervención nutricional orientada a aumentar fibra dietaria y diversidad vegetal.

• Uso de probióticos con evidencia inmunomoduladora, seleccionados por su capacidad de estimular respuestas antivirales y reguladoras.

• Educación del paciente sobre factores que afectan la microbiota (estrés, sueño, medicamentos).


La intervención se mantuvo de forma sostenida durante varios meses, con seguimiento clínico.


Evolución clínica y resultados


Durante el periodo posterior a la intervención, el paciente presentó una reducción significativa en la frecuencia de infecciones respiratorias, pasando de múltiples episodios anuales a 1–2 cuadros leves, sin necesidad de antibióticos. Además, los episodios fueron de menor duración y severidad.

Si bien se trata de un caso individual, la evolución es coherente con la evidencia que respalda el papel de la microbiota en la defensa frente a patógenos respiratorios.


¿Qué dice la evidencia científica?


La microbiota intestinal participa activamente en la inmunidad sistémica a través del eje intestino–pulmón. Diversos mecanismos explican este efecto:


  • Estimulación de células T reguladoras y producción de IgA.
  • Producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), que modulan la inflamación.
  • Activación de respuestas antivirales innatas.


Estudios clínicos han mostrado que ciertas cepas probióticas pueden reducir la incidencia, duración y severidad de infecciones respiratorias, especialmente en adultos con infecciones recurrentes (Hao et al., 2015; Wypych et al., 2019).


Implicaciones clínicas


Este caso ilustra cómo una aproximación centrada en la microbiota puede complementar la práctica clínica tradicional en pacientes con infecciones frecuentes. No se trata de reemplazar tratamientos convencionales, sino de integrar estrategias preventivas personalizadas que fortalezcan la respuesta inmune basal del paciente.


La microbiota no debe verse como una solución universal, pero sí como una herramienta clínica emergente con potencial para reducir la carga de infecciones recurrentes y el uso innecesario de antibióticos.


Conclusión


La prevención de infecciones a través de la modulación de la microbiota representa un enfoque prometedor y basado en evidencia. Casos como este sugieren que, en pacientes seleccionados, intervenir sobre el ecosistema intestinal puede traducirse en beneficios clínicos tangibles, especialmente en términos de frecuencia y severidad de infecciones.


Referencias





5 medidas para reforzar la barrera intestinal: estrategias prácticas en consulta